Un blog deja de ser «solo» un hobby:

1) cuando te sientes responsable frente a los lectores de la frecuencia y la calidad de los contenidos que publicas

2) cuando por el número de lectores, newsletters, etc., necesitas cada vez más tiempo, esfuerzo y medios materiales para que el blog funcione como crees que debe y para proporcionar el mejor contenido (fotos, redacción, etc.) que puedes.

3) cuando las empresas quieren pagar, invitarte o regalarte cosas para que hables de sus productos.

Recurrir a estos patrocinios suele ser la primera opción para financiar un blog y lo intenté durante un tiempo. Como sabéis, hace ya un par de años desapareció toda la publicidad de Secocina. Tengo muchos motivos para no querer publicidad en estas páginas. Pero el principal es que quiero llenarlas de gastronomía y no de marcas. Prefiero un blog tranquilo, lleno de buenas recetas hechas con ingredientes tal cual, sin apellidos. En el campo gastronómico es difícil sostener una web con esta filosofía, pero con vuestra ayuda lo voy logrando. Muchísimas gracias a todos.

Si deseas colaborar con Secocina, tienes la posibilidad de hacer una donación o comprar alguno de mis libros:

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