Ahora que llega el invierno y los días grises y oscuros, nos encontramos a veces con fotos subexpuestas, movidas, o incluso puede que nos planteemos la imposibilidad de hacerlas sin flash.
Habíamos quedado que la iluminación artificial de las fotos de comida era demasiado difícil, y que nosostros, pobres aficionados, nos íbamos a conformar con hacer las fotos con luz natural que quedan preciosas y no es tanto lío. Pero llegan épocas del año en las que hay días de luz eléctrica desde por la mañana (y eso que en España no nos podemos quejar de luz). Y justo cuando es muy probable que cocinemos cosas estupendas que queremos sacar bien ricas en nuestras fotos, ya que son temporadas normalmente de mucha cocina, y cocina especial.

El primer truco es aprovechar las horas centrales del día para nuestras fotos gastronómicas. Pero no siempre es posible. Te pusiste a hacer las galletitas después de comer, todavía están en el horno, y la luz se va, se va, se va… y a las cinco vienen los niños y ¡no dejan ni una!
No por ello hay que pensar en el flash de la cámara. Nada, como si no existiera. Ese flash saca unos colores y unos reflejos muy feos, acorta las fotos, hace que cualquier cosa parezca artificial, tu maravilloso plato convertido en una especie de plástico chillón. Ni hablar.

Hay otros recursos:

En primer lugar, usar trípode.
Con trípode puedes disparar con el objetivo y a la velocidad que te dé la gana. Ya sabéis que hay hasta una especialidad de fotografía nocturna en la que se usan tiempos de exposición de minutos. Pero cuidado. Es importante usar un disparador. Fijaos en esta foto.

fideos con verduras

Es bonita, pero si os fijáis, está movida. Está hecha en interior con trípode y un día algo oscuro. Los datos: ISO 125 (demasiado bajo), f/5.6, 235mm., velocidad 0,6 segundos. Pretendía sacar enfocado el primer cuenco y desenfocado el del fondo, lo que está hecho con la apertura f/5.6 que da poca profundidad de campo y además deja pasar bastante luz. Para ganar la luz que faltaba aún, ajusté una velocidad de disparo lenta, confiando en el trípode, en vez de subir un poco más el ISO. Al ser una foto con mucho zoom, quería conseguir más nitidez. Y fijaos cómo me salió. ¿Qué pasó? Que no tenía puesto el disparador y por no perder tiempo buscándolo mientras los fideos se iban quedando secos, disparé con el dedo con mucho cuidadito… De veinte fotos pude salvar esta y otra, y porque son para la web. Para imprimir no servirían. Una pena ¿verdad? En la fotografía gastronómica hay que tenerlo todo preparado siempre, mira que os lo tengo dicho. Y luego yo no lo hago, qué vergüenza.
Pero no siempre es posible usar trípode. Si no lo tenías preparado de antemano, muchos platos se pueden estropear. También hay solución.

Soluciones para disparar sin trípode con poca luz:

Usar un objetivo lo más luminoso que podamos. Todos los objetivos tienen un número f que es el cociente entre su distancia focal y el diámetro de su apertura. Los objetivos zoom tienen dos. A menor número f, más luminosidad. f/1.4 es más luminoso que f/5.6. Los objetivos fijos suelen ser más luminosos que los zoom y si usamos un objetivo zoom, en la posición corta obviamente tendremos más luz. Hay que tener en cuenta no obstante que no siempre podremos usar la máxima apertura de diafragma, ya que eso nos resta una profundidad de campo que podemos necesitar para la foto. Pero hay más cosas que se pueden hacer.

Subir el ISO. Antes de la fotografía digital, el ISO reflejaba la sensibilidad de la película a la luz. Cuanto más alto, más sensible, con lo que se podían hacer fotos con menos luz. El inconveniente era que cuanto mayor fuera el ISO, las fotos quedaban con un grano más grueso. Y otro, bastante fastidioso, era que para cambiar el ISO había que cambiar de película, como es obvio.
En las cámaras digitales no hace falta cambiar de película porque se ajusta manualmente. También al subir el ISO las imágenes tendrán más “ruido”, pero es mejor algo de ruido que una foto movida (a causa de una velocidad de disparo demasiado lenta por la falta de luz).

En todo caso siempre que no tengas trípode debes apoyarte en una pared o en alguna parte al disparar con los codos bien apoyados en el cuerpo. Esto es aconsejable siempre.
También se puede colocar la cámara sobre una mesa o apoyarla sobre el borde de algún mueble para hacer el disparo.

Y un último truco: ten la precaución de poner vajilla y manteles blancos, ya que reflejarán la luz. Una cartulina o un tela blanca frente a la fuente de luz también te ayudarán.

Esto es todo lo que se me ocurre de momento. Como este artículo es un poquito más técnico que los anteriores que he subido sobre fotografía, si hay algo que no se entiende, preguntad lo que queráis e intentaré aclararlo.

Ved un par de fotos hechas con poquísima luz. En ellas se aprecia el grano grueso o “ruido” característico del ISO alto.
Cómo hacer fotos con poca iluminación

Era casi de noche cuando fotografié este tomate, pero veces es precisamente la poca luz lo que hace interesante a una foto. La foto es oscura, no es perfecta, pero tiene algo que siempre me ha gustado.

entrada revisada el:22 05 2013
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