Croquetas de gallina

Dado que en mi casa las croquetas siempre se acaban y nadie se cansa nunca de ellas, no paro de pensar en trucos para hacer croquetas más rápido y de forma más fácil. Dándole vueltas al tema, se me ocurrió empanarlas congeladas. De esta forma se pueden manipular sin ningún cuidado y se pueden empanar de seis en seis o de veinte en veinte. Eso cada uno. Además hay otra ventaja: si están bien congeladas el huevo se congelará también al tocarlas. Aprovechando esta circunstancia, las puse todas, ya bañadas en huevo, en una bandeja y cubiertas por todas partes con el pan rallado de forma que el huevo al descongelarse lo absorbiese. Con este sistema se empanan ellas solas en unos minutos. Espero que os guste el procedimiento, y si no, siempre podéis continuar tranquilamente con el tradicional empanado individual y por supuesto darles forma previamente con las dos clásicas cucharas, en lugar de con la manga pastelera.
Para estas croquetas he utilizado la gallina sobrante del cocido. También podéis poner un poco más de gallina en una sopa como esta, por ejemplo, y emplear parte en las croquetas.
Observaréis que pongo bastante leche y que queda una bechamel más clara de lo que es habitual para las croquetas. Con ello se garantizan una croquetas muy delicadas, que casi explotan en la boca o al partirlas. Como se hacen con la manga y luego se empanan congeladas, la consistencia de la masa no da ningún problema a la hora de confeccionarlas.

Croquetas de gallina

La receta

Dificultad: avanzado | 6 h [Activo: 1h 15 min]

Ingredientes

[12 personas] unas 60 croquetas tamaño cóctel
150 g de gallina cocida sin piel ni huesos • 75 g de cebolla • 2 cs de aceite de oliva virgen extra • 35 g de mantequilla • 75 g de harina • 900 ml de leche • 1 huevo duro • sal • pimienta • nuez moscada • 3 huevos • pan rallado • aceite de oliva virgen extra para freír

[una persona] unas 15 croquetas tamaño cóctel sería la cantidad mínima para poder hacer esta receta. Daría para unas 4 personas o para congelar cuatro raciones de aperitivo.
40 g de gallina cocida sin piel ni huesos • 20 g de cebolla • 1/2 cs de aceite de oliva virgen extra • 10 g de mantequilla • 20 g de harina • 225 ml de leche • 1 ct de huevo duro • sal • pimienta • nuez moscada • 1 huevo • pan rallado • aceite de oliva virgen extra para freír

Elaboración y trucos para hacer las croquetas

  1. Picar la cebolla lo más finamente posible. Calentar el aceite en una sartén o en una cazuela de paredes bajas. Añadir la cebolla y rehogar a fuego medio hasta que esté muy blanda y comience a tomar color. Incorporar la gallina muy picada y mezclar suavemente con la cebolla.
  2. Agregar la mantequilla a la cazuela y una vez derretida, la harina. Remover con espátula de madera para mezclar bien todos los ingredientes y rehogar un par de minutos bajando el fuego si la harina se empieza a tostar.
  3. Añadir leche poco a poco, removiendo constantemente para deshacer los grumos que se pueden formar. Una vez incorporada toda la leche, continuar cociendo y removiendo de vez en cuando hasta completar 25-30 minutos en total.
  4. Sazonar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
  5. Pelar el huevo duro y picarlo en la picadora hasta que quede casi como una pasta. Unirlo a la masa de croquetas.
  6. Pasar la masa a una fuente y enfriar. Guardarla en la nevera durante dos horas por lo menos.
  7. Aplastar la masa con un tenedor para quitarle la forma y pasarla a una manga pastelera con boquilla ancha y lisa. Hacer tiras gruesas separadas unas de otras sobre una bandeja de plástico o una placa de horno. Cortar las tiras con tijeras en trozos de unos 4 cm para hacer las croquetas. Con cuidado, colocarlas en una bandeja cubierta con papel para horno procurando que no se toquen entre sí. Cubrir con film y congelar.
  8. Batir los tres huevos en un cuenco pequeño. Cubrir generosamente con pan rallado una bandeja en la que quepan las croquetas en una capa. Mojar las croquetas congeladas en el huevo, escurrirlas y colocarlas en la bandeja sobre el pan dejando algo de espacio entre ellas. Cubrirlas completamente con más pan rallado y esperar 15 minutos.
  9. Calentar abundante aceite a 180ºC. Sacar las croquetas del pan y freírlas por tandas. Escurrirlas sobre papel absorbente y servir calientes.

Notas

Se pueden freír solo unas cuantas croquetas y congelar el resto para otra vez. De hecho en el momento de freírlas estarán todavía congeladas, excepto en su capa externa, por lo que no hay problema con eso de descongelar y volver a congelar.

Croquetas de gallina

[1 ct = 1 cucharadita = 5 ml • 1 cs = 1 cucharada = 15 ml • 1 taza = 250 ml • Temperaturas siempre en ºC • calcular cantidades]

entrada revisada el:04 06 2013
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