Que nadie se asuste de antemano, que no pienso proponer ninguna porquería. Lo que pasa es que me imagino que a alguno se le empieza a hacer un poco pesado el control de calorías que se suele emprender en enero y que ya empieza a apetecer un tortillita de patata o algo parecido. Pues no tiréis la toalla, porque se puede hacer bastante más ligera y bastante buena a la vez. ¿Cómo?

Tortilla de patata light

1. Cortar las patatas y la cebolla y precalentar el horno a 190ºC.
2. Aliñar las patatas mezcladas con la cebolla con un chorrito de aceite y sal. Cuidado aquí, cada uno que vea cuánto aceite (9 kcal/gramo) pone porque esta es la clave de la ligereza o no de la tortilla.
3. Extenderlas bien sobre una placa de horno forrada con papel vegetal y asarlas en el horno unos 45 minutos o hasta que estén blandas pero sin quemarse.

Sí, hemos hecho unas patatas panadera.

4. Mezclarlas enseguida con el huevo y hacer la tortilla.

Os aseguro que no tiene nada que ver con las patatas cocidas, ni hechas en el microondas, ni otros trucos que he visto por ahí. Además tiene la ventaja de que metes las patatas en el horno y te dedicas a otras cosas mientras tanto. Hay que tener en cuenta dos cosas: la primera, que si no se utilizan las patatas de inmediato se quedarán duras y la segunda, que si ponemos mucha cebolla quedará mejor.

Pero por si acaso preferís una tortilla normal, aquí tenéis esta, hecha como es debido y con un añadido de hierbas opcional, pero buenísimo.

[1 ct = 1 cucharadita = 5 ml • 1 cs = 1 cucharada = 15 ml • 1 taza = 250 ml • Temperaturas siempre en ºC • calcular cantidades]

entrada revisada el:04 12 2012
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