Lo que nunca veréis en Secocina

Hay días que no hay quien salga a la calle…

Así que andaba yo por Internet buscando documentarme sobre estilismo culinario no solo para conseguir imágenes más bonitas, sino también para resolver algún ploblemilla que otro. Ya sabéis: esas salsas demasiado líquidas que no salen nada apetitosas, comidas buenísimas pero poco fotogénicas, esas cosas.

Pero lo que he conseguido no son precisamente novedades dignas de que las empleéis en vuestras fotos sino esta impactante lista –absolutamente verídica– de trucos que se recomiendan por ahí y que nunca jamás veréis en este blog:

– Cola blanca en vez de leche para que los cereales floten perfectamente sin empaparse.

– Ciertos alimentos como pan o bizcochos rociados con laca de pelo para que no tengan aspecto reseco.

– Uvas “fumigadas” con desodorante en spray para crear un “bonito” escarchado.

– Tartas hechas con puré de patata de sobre para que sean más estables. No consigo imaginar qué aspecto pueden tener esas tartas.

– Salsas que aparentan ser una holandesa, o bearnesa o la salsa que sea, pero no son más que harina y agua con colorantes. Así se evita que se derramen por donde ellas quieren, que es lo que hacen las salsas normales.

– Pescados pintados con glicerina, “fresquito, fresquito, el pescadito”.

– Pasta rociada con glucosa líquida: así te puedes tirar haciéndole fotos todo el tiempo que te dé la gana sin que se reseque; ahora, de comértela luego ni hablar.

– Trozos de papel o de plástico metidos por la comida para evitar que algunos ingredientes se mezclen o se muevan.

– La comida pegada al plato con blue-tac para que quede colocada exactamente como quieres y sin moverse. Qué barbaridad, ni que estuviera viva.

– Carnes y aves a medio hacer (para que no encojan ni se rompan) con un falso bronceado a base de caramelo o de cosas peores.

Así que visto lo visto y antes de que nadie empiece a ponerse mal del estómago: Declaro solemnemente que todas las fotos que veis en Secocina son de platos que se pueden comer (¡y se han comido!!) y que responden verdaderamente a la receta que ilustran, habiendo sido cocinados exactamente tal y como se indica. Que quede bien claro.

Hasta estaba pensando si no sería una buena idea crear un dibujito o un símbolo que signifique “en este blog todas las fotos son auténticas”. Los blogs lo bonito que tienen es la inmediatez y la cercanía a fin de cuentas, por eso a lo mejor nos deberíamos “conjurar” para no utilizar nunca ciertos trucos que nos privarían de lo mejor que tenemos. Y sinceramente: no creo que mejoren mucho las fotos. Una foto no es mejor ni peor porque la mayonesa o el tomate no se muevan. Aquí no estamos hablando de publicidad de hamburguesas ¿verdad?

En este post voy a descansar de las fotos de comida y os pongo estas del temporal de nieve que tuvimos, que me hace mucha ilusión. Son absolutamente auténticas, garantizado.

La nieve que aguantó y aguantó en los árboles.

Y en los bancos del parque.

Y por la noche seguía nevando…

 

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