Escribir y publicar ‘Sin receta – Una guía para descubrir tu creatividad en la cocina’ me ha aportado muchas cosas, y va a seguir haciéndolo. En particular me ha dado la idea y la oportunidad de traer al blog y presentaros a gente maravillosa. Otros blogueros que emplean su creatividad de forma muy personal, porque hay muchos estilos y y muchas maneras. Quiero dar las gracias a los amigos que participáis en esta experiencia de contar cómo y por qué creáis recetas: por vuestro tiempo y por vuestro entusiamo y cariño. Sois especiales y hacéis que me sienta orgullosa de ser bloguera.

Macu tiene un horno y ya lo creo que sabe usarlo. Sus recetas siempre apetecen, y cómo no, porque además es una fotógrafa estupenda. Cuando le pedí la entrevista, me encontré con toda una experta en todo esto de la creatividad y la innovación, lo que fue una grata sorpresa. Estoy segura de que su entrevista os va a parecer, como a mí, súper interesante.
Os dejo con ella.

“Creo que la cocina es uno de los pocos ámbitos en los que a los adultos se nos permite ser creativos”

Define tu blog en un par de frases y cuéntanos por qué crees que gusta.
Tengo un horno y sé cómo usarlo es un blog que refleja el tipo de cocina que hago en casa: fácil, rápida (casi de emergencia, porque como todos, tengo mucho lío, y voy siempre a la carrera), pero con un punto original, y muy resultón. Suelo contar cosas de mi día a día y supongo que eso ayuda a que los lectores se identifiquen con él. Me gusta mucho la fotografía, y la parte visual de los platos. Supongo que la mezcla de recetas, o ideas prácticas y muy fáciles de llevar a cabo, con ideas de presentación sugerentes, son las señas de identidad del blog.

Eres una persona que se divierte cocinando y se nota. ¿Qué factores crees que ayudan a disfrutar de esta actividad cotidiana? ¿Piensas que la creatividad es uno de ellos?
Desde luego que me lo paso bien en la cocina. Para disfrutar a mí sólo me hace falta adelantar el final del proceso: pensar en la comida ya en la mesa. Para mí, que vengo de una familia muy grande que todo lo celebra en la mesa, lo más importante es adelantar las caras que van a poner mis comensales cuando vean, y luego prueben, la comida. Me cuesta separar la comida de emociones básicas pero muy esenciales: compartir, disfrutar, tener tiempo para estar sentados juntos y terminar con una buena sobremesa. La creatividad, desde luego, es importante. Yo no me siento cocinera en el sentido típico, porque cuando hago los mismos platos un par de veces, me canso. No le veo la gracia a repetir una fórmula sin más. Siempre cambio algo, pruebo cosas nuevas. No sé si es creatividad o curiosidad, porque todo empieza con un ¿y si….?

¿Eres de los que piensan que ser creativo equivale siempre a ser un revolucionario innovador? ¿O crees que también existe una creatividad más sosegada, más relacionada con los matices y la historia personal de cada uno?
Creo que no hay una fórmula única de creatividad. Ni siquiera en los distintos aspectos de tu vida tu creatividad es la misma. Por ejemplo, hay gente muy creativa en otros campos que necesita seguir al pie de la letra una receta de cocina. Y hay quien en el resto de los aspectos de su vida es muy poco creativo, pero en la cocina da con su vena más creativa. Yo, particularmente creo que la cocina es uno de los pocos ámbitos en los que a los adultos se nos permite ser creativos, incluso se agradece. Cuando el resto de los ámbitos de tu vida están muy orientados al logro (todos tenemos muchas obligaciones que nos constriñen y no permiten que nos dejemos llevar), y no puedes permitirte fallar sin afrontar fracasos costosos, la cocina es un territorio en el que se puede encontrar un entorno totalmente diferente. De todos modos, yo me siento más inclinada a hablar de innovación que de creatividad. Y en mi caso, diría que es uno de los campos en los que trabajo por intuición, si eso tiene algún sentido. Es uno de los ámbitos en los que puedo aplicar un pensamiento menos racionalizado, menos estructurado, y que sin embargo, funciona. Es haber acumulado conocimientos constantemente, y conseguir que estén ahí cuando los necesitas sin saber bien por qué, guiarte por una imagen, un olor, una cierta combinación de sabores, ir pensando según vas avanzando con la receta: “Si cambio esto, va a estar de muerte…” y disfrutar del proceso.

¿Qué dirías a los que sienten pánico ante la idea de transformar una receta y piensan que eso de ser creativos no va con ellos? ¿Hasta qué punto consideras que hay que estar preparado —clases, recetas, técnicas, etc.— antes de lanzarse a crear recetas propias?
Yo en esto suscribo al pie de la letra lo que me enseñó una de mis primeras profesoras de literatura. Para romper las reglas, primero tienes que dominarlas. Yo recuerdo cuando mi madre me pedía que le vigilase un plato y que lo retirase del fuego “cuando estuviera hecho”. Cuando estás empezando, saber cuándo están hechas las cosas es casi magia. Necesitas seguir recetas muy bien explicadas. Pero cuando vas cogiendo tablas, y vas probando cosas nuevas, y vas teniendo confianza, tú misma te das cuenta de si una receta queda bien o no con sólo leerla: si “te la crees”. Ya no necesitas una receta, sino que puedes ir improvisando, o al revés, planificar al detalle un plato totalmente diferente, dependiendo de cómo te guste trabajar. No hace falta ir a una escuela de cocina. Madres, abuelas, y demás, no han ido nunca, y ellas toda la vida han ido al mercado y han vuelto con la idea de lo que querían hacer viendo el producto que encontraban, intentando que no nos cansásemos, y que no rompiera el presupuesto. Si eso no es una prueba de creatividad…! Para mí aquí, como en casi todo, la práctica hace al maestro y cuanto más has cocinado, si tienes curiosidad, y te gusta, acabas haciendo cosas nuevas sin darte cuenta.

Entrevista a Macu (Tengo 1 horno y sé cómo usarlo)

“Mi única regla irrompible en cocina es que no hay ninguna regla que no se pueda romper”


¿Crees que hay tradiciones intocables? ¿Piensas que todos podemos contribuir con nuestra creatividad personal a legar una tradición culinaria mejorada a las siguientes generaciones? ¿O lo tuyo son las piruletas de fabada y la espuma de paella?

Yo creo que mi única regla irrompible en cocina es que no hay ninguna regla que no se pueda romper. No soy nada talibán en la cocina, la verdad. Si algo me gusta, lo incorporo, si no me interesa, lo desecho, pero intento estar abierta a todo, al menos en cuanto a probar. Luego, hay cosas que para mí tienen sentido, y hay otras que me parecen auténticas chorradas, pero como es una decisión puramente personal, no me siento en la necesidad de justificar nada. Funciona o no funciona, y si no funciona, pues a otra cosa.
En cuanto a lo de legar tradiciones culinarias a las siguientes generaciones… me parecen palabras mayores, sobre todo a nivel personal. Yo soy una cocinera aficionada. Me conformaría con que mis hijas cuando crezcan tuvieran una memoria gastronómica basada en una comida casera honesta, hecha con ingredientes que no han salido de una bolsa. Esto, que puede sonar simple a más no poder, me temo que va a ser cada vez más raro en unos años. Lo de hacer historia…. Bueno, creo que todo lo que rodea la comida ahora mismo está viviendo una inflación un poco excesiva. Hay mucho de moda y de burbuja, a mi modo de ver, en algo tan básico pero tan esencial en nuestra vida.

¿Te gusta hacer la compra? ¿Dónde sueles comprar? ¿Vas al mercado? Cuando encuentras una lubina, unos espárragos, una coliflor…, lo que sea, maravilloso y te lo llevas a casa ¿cómo haces para sacarle el máximo partido y cocinar un plato delicioso? ¿buscas recetas, te inventas algo nuevo para ese producto en especial?
Me gusta mucho hacer la compra para celebraciones familiares o con amigos. Me encanta pensar lo que voy a hacer, cómo lo voy a hacer, y construir un menú completo pensado de antemano. Pero no soy mucho de mercado. Simplemente, me quedan a desmano, y sus horarios y los míos no son compatibles. Me fío del super donde sé que tendrán el producto que me gusta.
De todos modos, cuando no tengo nada que celebrar, si tengo un poco de tiempo y veo producto que me llama la atención, normalmente al comprarlo ya tengo una idea de cómo prepararlo. Luego en el proceso puedo cambiar. Normalmente tengo al menos una idea básica de por dónde empezar.
Lo que sí he notado últimamente por el blog es que a veces más que comprar, sobre todo con la fruta y la verdura, me siento como si les hiciera un cásting :)

Entrevista a Macu (Tengo 1 horno y sé cómo usarlo)


¿De dónde surgen tus ideas culinarias? ¿Hay algo que te inspire especialmente? (otros cocineros, lecturas, cine, la naturaleza, el mercado, los viajes…) Cuéntanos qué es lo que te emociona.

Los libros, las webs y las revistas de cocina me encantan. En cuanto a revistas, me fastidia mucho la ínfima calidad de las revistas españolas. Yo estoy enganchada a británicas e italianas, sobre todo. Internet también me encanta. Aunque a veces me satura, y otras veces me ha pasado que todo me parecía igual: mismo estilo, mismas recetas… A veces hay que desintoxicarse un poco de tanta información. Pero yo he descubierto que tengo mucha memoria visual, y que las imágenes me inspiran y son una fuente constante de ideas. Y luego, igual que en la vida, me atraen mucho en cocina la inteligencia y el sentido del humor. Por eso siempre me atraen ese tipo de platos y de planteamientos en la cocina.

¿Crees que Internet contribuye de alguna forma a hacernos más creativos? Escribir un blog o leer otros, redes sociales etc., ¿han potenciado tu inspiración y tus ganas de crear?
A mí Internet me ha servido muchísimo. Pone a tu alcance una cantidad de información espectacular. Cosas antes exóticas ahora están a tu alcance, y te abre muchísimo a cosas nuevas, diferentes. Definitivamente. A mí me ha pasado que incluso técnicas algo más complejas, que no conocía las he visto en un vídeo y he entendido esa receta. (o directamente, esas recetas mal explicadas en las que o has visto la textura de la masa o es imposible de reproducir: el famoso “harina, la que admita”, tan español; las ves una vez y lo puedes reproducir con seguridad).
Desde luego, si no hubiera sido por el blog, probablemente mi repertorio culinario sería muchísimo más pequeño. Normalmente en las recetas para el blog procuro que haya siempre algo de valor añadido. Es decir, no le veo la gracia a publicar una receta copiada de cabo a rabo de algún autor para mi blog. En mi caso, si alguna vez lo hago, es porque es “la receta”, -sobre todo en repostería sí que hay que ser más precisos- y lo que comparto es mi experiencia con una receta probada y a prueba de fallos. En el resto, o es una variante que a mí me ha gustado especialmente, o es una idea que te ahorra tiempo, o que tiene algún componente divertido. Teniendo esto en mente, el blog me ha hecho pensar en cosas diferentes, divertidas, especiales, y ponerlas en práctica para compartirlas. Así que sí, ha sido un factor imprescindible que me ha enseñado en este proceso.

“Vivir es un acto de creatividad. El día a día lo hacemos cada día. Elegimos hacer las cosas como siempre, en automático, o hacerlas como sólo nosotros, en este preciso instante, decidimos hacerlas. Y entonces los resultados pueden sorprendernos”

Por último, la pregunta capciosa: cómo crees que se sale antes de las crisis (personales, económicas o sociales) ¿ahorrando o poniendo en marcha la creatividad?
Bueno, a mí no me parecen recetas excluyentes. Siempre he vivido rodeada de gente con mucho sentido común, y como siempre he aprendido a tener los pies en el suelo, el ahorro, entendido como economía de medios, como conseguir eficiencia, como alcanzar los mejores resultados con lo que tienes, siempre ha sido parte de mi vida. No soy una persona caprichosa. Si un nuevo utensilio de cocina solo me va a servir para un único propósito, aunque sea barato, pienso mucho si lo compro. No sólo por el dinero, sino por el espacio, por el orden, por la economía de medios y por mi propio orden mental. Odio tener cosas que no uso, o que no sé dónde están cuando las necesito. No lo puedo evitar, soy muy “apañadita”. Y como ya voy teniendo una edad, otra cosa que los años me han confirmado es que vivir es un acto de creatividad. El día a día lo hacemos cada día. Elegimos hacer las cosas como siempre, en automático, o hacerlas como sólo nosotros, en este preciso instante, decidimos hacerlas. Y entonces los resultados pueden sorprendernos.

¡Gracias Macu!

*Las fotos de este post pertenecen a Macu (Tengo 1 horno y sé cómo usarlo)

entrada revisada el:16 09 2013
ver más entradas »

...

Si te gusta Secocina y deseas ayudar a mantener una web rápida, con contenidos cuidados y libre de publicidad, tienes la posibilidad de hacer una donación o comprar alguno de mis libros:

ver los libros

saber más