Pastel de patata hilada con queso de Burgos
La dificultad de este pastel de patata hilada con queso de Burgos consiste en que se emplean patatas nuevas, poco harinosas, y un queso que no se derrite. Por lo tanto, nada se deshace y no queda por ejemplo como el rösti ni en sabor, ni en textura. Diferente y con posibilidad de variar los ingredientes al gusto: distintos aceites, distintos quesos. Con el de Burgos el resultado es suave. Para un sabor más intenso sería interesante probar con uno de cabra. Aunque eso sí: os aconsejo tener cuidado con los que se derriten ya que al mezclase con las patatas puede quedar una especie de pizza un poco rara…

Pastel de patata hilada con queso de Burgos
/ingredientes/
(cuatro personas)
600 gramos de patatas nuevas • 3e50 gramos de queso de Burgos • 45 ml de aceite de oliva v.e. • 1 rama de perejil • 15 tallos de cebollino (aprox.) • 1 diente de ajo • sal y pimienta/receta/
- Picar las hierbas y el ajo en la picadora. Añadir el aceite y seguir picando unos segundos más. Reservar.
- Pelar las patatas y cortarlas en juliana fina con una mandolina. Añadir el queso cortado en cubitos de 1/2 cm y sazonarlo todo con sal y un pizca de pimienta. Mezclarlo todo muy bien con el aceite de hierbas.
- Extender la mezcla en una capa bastante fina sobre una placa de horno cubierta con papel para hornear. Introducir en el horno precalentado a 200º durante 45 minutos o hasta que las patatas estén hechas y el pastel dorado.
- Comer recién hecho.
/notas/
Es importante que las patatas estén bien hechas.

























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