Pastel de avellana y melocotón al brandy


Estaba batiendo la mantequilla con el azúcar para esta receta y el olor que desprendía el batido me llenó del recuerdo de aquellos bocatas de mantequilla con azúcar que nos daban a veces. Aunque no eran mis favoritos, me vinieron a la cabeza acompañados de imágenes de veranos y de juegos y de chocolatinas con cromo. Y también de una sensación mucho más despreocupada del comer, pues era una época en que comer era bastante menos complicado que ahora y no sólo para los niños. Eso de comer sano no existía ni como concepto, creo yo. Había dietas, sí, pero las ponía el médico sólo cuando estaba uno ya muy, muy malito. Y mientras tanto: vía libre. Por un lado echo de menos esos tiempos en que el único tabú gastronómico vigente era la carne los viernes de cuaresma. Pero no creo que sea capaz de volver a ellos. Ya tengo muy metidas en el coco demasiadas restricciones ético-saludables (¿por qué lo que se come y lo que no tiene esa tendencia a pasar al plano moral?). Que si tal grasa sí, tal grasa no; que más pescado azul; que si tal colorante; que si frutos secos no que engordan; que si frutos secos sí que son muy buenos…

Por un día he decidido olvidarme de puritanismos gastronómicos y hacer un pastel con su mantequillita de la buena y un poco de brandy además, ¡hala! Y he tenido un gran éxito debo decir. Las variaciones se suelen agradecer bastante ¿verdad?
Y para quien sufra con el tema de la mantequilla, pues no sé, creo que tiene mucha vitamina A, si eso os vale de excusa gastronómico-saludable para daros el homenaje… ;-)

Pastel de avellana y melocotón al brandy

/ingredientes/

[ocho-diez personas]
150 g de mantequilla • 150 g de azúcar • 3 huevos • 150 g de avellanas tostadas y molidas • 100 ml de leche • 1 cucharadita de jengibre en polvo • 1 pizca de sal • 200g de harina • 15 g (5 cucharaditas de café) de levadura • 2 cucharadas de brandy • 1 bote de confitura de melocotón

/receta/

  1. Ablandar ligeramente la mantequilla en el microondas y batirla con el azúcar hasta que esté suave. Añadir los huevos uno a uno y seguir batiendo hasta que estén bien incorporados y la mezcla esté clara y esponjosa. Incorporar las avellanas, una cucharada de brandy y el jengibre.
  2. Añadir la harina tamizada y mezclada con el azúcar y la levadura. Si es necesario, añadir un poco de leche para suavizar la mezcla.
  3. Pasar la mezcla a un molde forrado con mantequilla y harina e introducir a horno precalentado a 180º durante 40 minutos o hasta que esté hecho.
  4. Enfriar y abrir el bizcocho por la mitad para rellenarlo. Mezclar la mermelada con la otra cucharada de brandy batiendo bien con la cuchara para suavizarla. Rellenar con esto el bizcocho, cerrarlo y espolvorear con azúcar glas.

/notas/

El brandy se puede suprimir si el bizcocho es para niños, pero no es mucha cantidad y le da un sabor buenísimo.

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10 Comentarios »

  • Cocinapro • 11 . 05 . 2009 • 9:19

    Menuda pinta tiene el bizcocho. No conocía la receta, así que la probaremos a ver qué tal sale.

    Un saludo.

  • Carlos • 11 . 05 . 2009 • 14:03

    Excepcional Spoom. Las fotos maravillosas y la tarta todo un homenaje a la repostería casera de calidad. A la porra las grasas y las calorías.

    Y sí, antes todo era diferente, incluso las cosas tenían cierto valor, aspecto de la gastronomía que todos estamos olvidando y que a mí personalmente me incita a pensar mucho. Los hábitos, las costumbres, los sabores, los supermercados, los restaurantes, los desembolsos, todo era distinto sí. Pero lo más bonito de todo ello era el valor que se le daba a las cosas.

    El día que se levantaba mi madre y decía “voy hacer una tarta de galletas con chocolate para tu cumpleaños hijo”, una emoción me embriagaba por dentro hasta tal punto que ese día se lo comentaba a todo el mundo y sólo estaba esperando a la merienda para disfrutarla junto con una Cocacola, algo que también sólo se compraba en circunstancias excepcionales.

    Ahora, miras de paso el escaparate del Club del gourmet y te dices “venga, me apetece”, te llevas para casa una tarta de Paco Torreblanca sin venir a cuento cuando tu tarde la tenías reservada para comprárte una camisa. Llegas a casa, te la comes mientras preparas el tupper del día siguiente, y esbozas tú sólo ‘muu que buena’ y acto seguido te olvidas. Sin duda la calidad es indiscutible, pero hoy ni te acuerdas a que sabía. No nos damos cuenta pero comemos cosas vacías. *

    Tu tarta que sepas que aunque no sea ’sana’ según calibramos en el siglo XXI ha sido constructiva y pedagógica. Ha sido capaz de teletransportarte a tu pasado dando encima una alegría a los tuyos. También te la han valorado y lo más importante, la van a recordar.

    Un 10.

    * basado en hechos reales

  • Akane • 11 . 05 . 2009 • 14:10

    Es maravilloso cuando un olor o un sabor en la cocina te llenan de buenos recuerdos. Recuerdo que mi profesor de filosofía nos solía decir que la memoria olfativa es la más poderosa de todas, los recuerdos que consigue traernos son mucho más fuertes en sensaciones.

    Y estoy muy de acuerdo con Carlos, en que antes dábamos más valor a las cosas, o al menos otro tipo de valor. Y yo sólo hablo pensando en cuando era niña, y el acontecimiento que suponía que en determinadas ocasiones alguien de la familia preparara su plato especial (la tarta de albaricoques de mi padre, el arroz con verduras de mi abuela, el bizcocho de mi tía, los Semmelknoedel de mis abuelos…), porque solía ir ligado a muchas más cosas que las meramente culinarias.

    Me encanta tu pastel. La avellana da un toque genial a los dulces, y usar melocotones y brandy seguro que da un resultado espectacular. Y bah, la mantequilla en el fondo no es tan mala (aunque hay distintas calidades, claro); si no se abusa de ella hasta tiene sus buenas propiedades. Un dulce casero con una buena mantequilla no tiene precio; y si se hace con poca frecuencia mejor, que así se aprecia más ;)

    Un abrazo

  • María • 11 . 05 . 2009 • 17:10

    Puff es verdad, qué recuerdos la mantequilla casera hecha con las natas de la leche y luego untarla y añadirle por encima el azúcar ¡qué recuerdos de la abuela y mi madre que ya no están y que hacían que una merienda tan sencilla se convirtiera en una fiesta…
    Joooo, encima las avellanas me pierden…hoy no te digo ñam.. más bien requeteñam
    Besitos

  • zerogluten • 12 . 05 . 2009 • 11:02

    Mira, yo tengo un compañero que cuando entra en el blog y ve mis recetas, me dice que le pongo mantequilla y grasas a los dulces. Es que es culturista. Y yo siempre le digo que si quiere un postre libre de todo eso que se coma un plátano y no se plantee un bizcocho.
    Es cierto que tenemos que cuidar nuestra salud y ahora que llega el veranito, nuestras curvitas, pero chica! una tartita tiene que llevar algo de esa vitamina A que tu nos nombras, jaja.
    A mi como ya te he dicho otras veces la avellana en dulces me encanta y si encima lleva un poco de alegría de Jerez con su poquito de brandy, pues un dia es un día.
    Besitos sin gluten

  • Spoom • 12 . 05 . 2009 • 15:13

    Gracias Cocinapro, animate que seguro que te sale mejor que a mí!

    Carlos: cuantos temas interesantes apuntas. El valor de las cosas: ¡es que había muy pocas! Siempre pongo de ejemplo el queso cuando sólo se podía elegir -exagerando un poco-entre manchego, gallego y de bola (bueno y del caserío me fío). Mi padre traía de vez en cuando quesos de Francia y nos organizábamos unas tablas de queso que nos sabían a gloria. Aquello era una fiesta. Quizá ahora es tanta la abundancia que aturde y hasta puede llegar a estresar un poco.
    La repostería casera: ¡por supuesto! Recientita, ingredientes naturales, el olor que inunda la casa que te va abriendo el apetito de cosas dulces, y sobre todo esas manos de alguien que te quiere que hacen magia de cualquier pastel, rosquilla o galleta.¡uf! Hay maravillas por ahí, ciertamente, y te resuelven muchas veces, pero yo me apunto a cualquier dulce casero sin dudar.
    Y bueno por último: ¡la tarta de galletas y chocolate! Qué recuerdos. Hace demasiado tiempo que no la hago y esto no puede quedar así. Hago el propósito ahora mismo de hacerla en cuanto tenga un rato.

    Me gusta eso que dices de que a veces comemos cosas vacías: efectivamente hay comidas vacías -no necesarimente basura- y otras llenas de tantas cosas… La repostería de la madre de uno es el mejor ejemplo.

    Akane: estoy totalmente de acuerdo con tu profe de filosofía. Al menos por lo que a mí respecta los olores tienen un poder de evocación intensísimo. También es cierto que las personas a las que nos gusta la cocina solemos tener buen olfato… Es normal! Por eso nos gusta ¿no? Y también de acuerdo en lo que dices de esos platos especiales: lo más importante no es lo meramente culinario, sino lo afectivo y social.

    María: ¿también mantequilla caseraaaaa? Menuda envidia me da eso de la mantequilla hecha en casa con las natas de la leche. No lo he visto en mi vida. Debía de estar impresionante. Yo creo que por el Pisuerga estáis de vicio!! jaja

    Zerogluten: el brandy le va genial, será la alegría de tu tierra, no lo dudes! En cuanto a la vitamina A… lo que opino para resumir es que comiendo de todo sin ponerse ciego de nada, no nos faltarán vitaminas y cosas de esas y no nos sobrarán -ni nos faltarán- demasiados kilos. Así que una tartita con mantequilla de vez en cuando, pues no hace daño…

    Abrazos a todos!!

  • Celanova • 15 . 05 . 2009 • 10:38

    Tiene una pinta bárbara. ¿Hay mejor manera de empezar el día que desayunando una delicatessen como esta?
    La página es preciosa, está a la altura de la calidad de los post. Enhorabuena.

  • Spoom • 17 . 05 . 2009 • 19:37

    Gracias Celanova, estoy de acuerdo en lo de empezar el día, aunque en mi caso es difícil… O me levanto tempranísimo o escondo un trozo! (si me dejan…)
    Un abrazo

  • michel aida • 27 . 05 . 2009 • 23:23

    quiero saber como se hace crema botiada

  • graciela • 28 . 05 . 2009 • 17:13

    Esta receta esta muy buena, pero tengo una duda cuando uno compra un pastel en algunos lados es x kilos x medio kilo 1/4 o de kilo, si yo hago un pastel como se de cuantos kilos es?

    se pesa despues de hornearlo o como? he hecho uno q namas tienes 90 gr. de harina. y otro con 1/2 kilo de harina y ocupo 2 moldes de los redondos.

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