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Husmeando por mis recetarios me suelo encontrar con cosas interesantes, como estas Micolas de Gistain. Gistain está en un valle del Pirineo aragonés, el valle de Plan. Sí, sí, ese. El de los tiones que no encontraban novia.
El plato se hacía antiguamente en Cuaresma en sustitución del pescado y consiste en lo siguiente:
Se pone medio kilo de harina en un recipiente y se añade poco a poco agua caliente con sal. Se trabaja la masa hasta que no se peque a los dedos. A continuación se cogen trocitos de masa y se forman unos rollitos de unos 8 cm. de largo y del grosor de un dedo. Se van echando a una olla que estará hirviendo con agua, sal, cebolla y ramita de orégano, siempre por la parte que más hierva para que no se peguen. Se dejan hasta que estén cocidas y se sirven aliñadas con un majado de ajo, perejil y aceite.
Caramba, pero a qué se parece esto. Desde luego debe de tratarse de uno de los muchos platos tradicionales que nos hablan del origen difuso de la pasta, porque lo que es al valle de Plan -que por cierto es precioso- no iba ni Marco Polo… Claro que de estas micolas a la maravilla gastronómica que es la pasta -vease sin ir más lejos la de la foto que es un corriente nido- va un buen trecho. Me pregunto si las cocerían “al dente”.

La receta la he visto en: Cocina Aragonesa de José Vicente Lasierra Rigal donde indican que procede de Julia Bernad (amas de casa, Zaragoza)
Spoom

©Texto y fotos: M. Ángeles Torres Secocina

Revisado el: 14 03 2012

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Comentarios:

EVA
21 07 2007
13:06

ME ENCANTA TU PAGINA WEB! Y SOBRETODO LAS RECETAS RICAS RICAS !


Anónimo
31 07 2007
14:11

Para todo aquel que no sepa de geografía, no es el Valle de Plan, sino el de Gistaín. Es precisamente este maravilloso pueblo el que da nombre al valle.
Por cierto, las micolas están muy buenas.


Spoom
15 08 2007
11:45

Gracias, Eva. Bienvenida al blog.

En cuanto a lo que dice Anónimo, la verdad es que a ese valle lo he llamado indistintamente Plan o Gistain sin preocuparme mucho, y en los mapas sale de las dos maneras. Por aquí por Huesca, donde estoy ahora, se suele decir Gistain (sin acento) y no Gistaín, eso sí. En el libro donde encontré la receta la citaba como originaria del valle de Plan y así lo transcribí.


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