Es este un salpicón de auténtico lujo, pero se puede convertir con toda facilidad en un salpicón “de crisis” sustituyendo los mariscos por otros más baratos. Sugerencias: pulpo, mejillones, rape, berberechos…
Esta es una de las primeras recetas que colgué en el blog, por eso no tiene foto. Me comprometo a poner una en cuanto la tenga.
Salpicón de mariscos en áspic
/ingredientes/
[cuatro personas]
8 langostinos • 8 gambas • 2 carabineros • Un bogavante pequeño • 12 almejas • 1 cs de cebollino picado • ½ litro de vino blanco dulce (tipo moscatel joven) • ½ litro de fumet de pescado o el caldo de cocer el marisco • 4 láminas de gelatina • 100 ml de aceite de oliva v.e. • 2 cs de vinagre suave/receta/
- Cocer los langostinos, gambas, carabineros y bogavante. Aquí están las instrucciones para cocer el marisco perfectamente.
- Poner una olla al fuego con 1 vaso de agua. Cuando hierva, añadir las almejas y tapar la olla hasta que se abran. Sacarlas con espumadera.
- Pelar todo el marisco y freír las cabezas en el aceite. Retirarlas y dejar que el aceite se temple un poco. Mezclar ese aceite con el vinagre dejar que se enfríe del todo. Cubrir el marisco con este aliño y macerar durante 1 hora.
- Distribuir el marisco escurrido en cuatro platos y adornarlo con el cebollino. Meter los platos en la nevera.
- Para hacer el áspic: poner al fuego el vino junto con el fumet de pescado. Cocer a fuego vivo durante 10 minutos. Probar y rectificar de sal y pasarlo por un paño o colador de tela. Remojar las láminas de gelatina en agua fría durante 15 minutos, escurrirlas y añadirlas al caldo caliente (sin hervir). Remover hasta que se disuelvan. Dejar que se enfríe.
- Cuando la gelatina esté fría, sacar los platos de marisco de la nevera y cubrirlos con la gelatina. Volver a meter los platos en la nevera hasta que cuaje.
/notas/
Una idea para facilitar la buena peresentación es utilizar platos soperos. Así no se va el áspic por todos lados.
*cs = cucharada sopera = 15 ml / ct = cucharadita = 5 ml / Más información sobre medidas
©Texto y fotos: M. Ángeles Torres Secocina




