
Crujientes de calabacín con queso de cabra
/ingredientes/
(cuatro personas)
6 láminas de pasta filo • 1 calabacín pequeño • 16 tomates cereza • 80 gramos de queso de cabra de rulo • aceite de oliva • 1 cucharada de cebollino picado • una pizca de tomillo •/receta/
- Cortar el calabacín sin pelar (o medio pelado) en dados de 1/2 centímetro más o menos. Saltear los dados en una sartén con una cucharada de aceite hasta que cambien de color pero sigan estando firmes.
- Pintar unas flaneras pequeñas con un poco de aceite y forrarlas con la pasta filo de la siguiente manera: se corta cada lámina en cuatro y se ponen tres trozos en cada flanera de modo que no coincidan las esquinas.
- Mezclar el salteado de calabacín con los tomates cortados en cuatro y el cebollino picado. Sazonar con sal y tomillo.
- Repartir el relleno en los nidos de pasta. Poner en cada uno un trocito de queso de cabra y cerrarlos sin apretar mucho de modo que queden los bordes de pasta hacia arriba formando una especie de rizos.
- Introducir en el horno precalentado a 200º durante 10 o 15 minutos o hasta que se doren.
- Servir recién hechos.
/notas/
La única dificultad de esta receta consiste en encontrar la pasta filo. Es una pasta finísima propia de la cocina del mediterráneo oriental. Suele conseguirse en tiendas gourmet o buenos supermercados.
©Texto y fotos: M. Ángeles Torres Secocina
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