02 10 06
Baklava. (Historia de una cena turca)
Hay un grupo de gourmets muy cientÃficos y de cientÃficos muy gourmets que viene organizando desde hace dos años unas cenas temáticas en las que es obligatorio aportar un plato cocinado por uno mismo, no vale comprar. A pesar de juntarse allà muchÃsima ciencia, no se habla nada de moléculas, ni de reacción de Maillard, ni de fenómenos quÃmicos. A mÃ, que voy por la parte gourmet y no cientÃfica, me invitaron al principio por ser muy cocinera y espero que me dejen seguir llevando alguna cosilla, ya que son unas cenas muy divertidas. Y para fenómenos fÃsico-quÃmicos, no hace falta llegar a la comida, basta con organizar todo eso, porque la logÃstica se las trae…
Esta vez, asesorados por un auténtico oriundo de ese paÃs, el tema fue TurquÃa. Tuvimos comida, música y hasta café turco, turcas la marca, la cafetera y la elaboración de un café que hay que dejar reposar en la taza, pues no se cuelan los posos, y que no tengo más remedio que calificar de brutal.
Aproveché para hacer por primera vez baklava, ese dulce tradicional del Mediterráneo oriental, que a pesar de haber sido reclamado por muchos, parece ser que es de origen turco. Aquà está mi baklava:

Se me fue un poco la mano con el cuchillo al hacer las marcas y corté de más, asà que luego al cocer, se rompió un poco y quedó asà de feo. Tampoco fui capaz de poner toda la mantequilla que mandaba la receta. Quizá eso nos deparase un sueño un poco mejor, ya que el postre es una auténtica bomba de calorÃas, colesterol… no sigo.
Asà es como lo hice:
Compré un paquete de pasta filo en El Corte Inglés (tienda gourmet). Compré también pistachos y almendras. Las almendras venÃan limpitas y peladas pero los pistachos no, asà que los pelé todos y luego los blanqueé unos segundos para quitar mejor la segunda piel. Como tenÃa unas recetas que decÃan pistachos y otras que almendras y otras a elegir, decidà mezclarlos. Reunà 300 gramos de frutos secos pelados en total. Los piqué y añadà una cucharada de azúcar, media de canela y media de agua de azahar.
Luego fui poniendo en el molde capas de pasta filo de modo que sobresalÃan por los lados y las fui untando de mantequilla derretida con un pincel. La receta decÃa 250 gramos de mantequilla, yo no conseguà poner más que la mitad. Cuando ya tuve 5 o 6 hojas puestas coloqué la mitad del relleno, puse otras 5 o 6 hojas, siempre con la mantequilla, el resto del relleno y tapé con otras 5 o 6 también con el mismo procedimiento y recorté los bordes.
Entonces es cuando hay que hacer el precortado siguiendo la forma que veis para que queden unos rombos. A continuación, 45 minutos al horno a 180º. Se saca y se deja enfriar.
Mientras, hay que ir haciendo un almÃbar con 100 ml de agua, 150 gramos de azúcar, y un chorrito de zumo de limón. Cuando está hecho se le añaden una cucharada de miel y media de agua de azahar y se deja enfriar antes de bañar con él el dulce.
DeberÃa haber puesto también agua de rosas, pero por falta de tiempo (habÃa que encargarla) no la pude conseguir. Fallo. La próxima vez lo haré mejor.
A cambio, os paso este enlace para los más animados: he encontrado una receta para hacer en casa la pasta filo. Está en francés, aviso.
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2 Comentarios »
phrenseed • 05 . 10 . 2006 • 9:34
It is a secret that the first chemical discoveries were cooking, the most important phenomenon for social interaction. And a recipe is a chemical equation. Quantities are critical, requiring measuring and notation. The Turkish helped preserve the mathematical discoveries of the Greeks and disseminated the contributions of the Arabic world to the study of algebra. Besides, cooking is a delicious reward for mastery of chemistry and numeric notation. http://www.gnuzworks.com
gourmetdeprovincias • 05 . 10 . 2006 • 9:40
He descubierto tu blog a través del comment que dejaste en el mÃo. Me parece muy interesante. Volveré con frecuencia.
Por cierto, excelente Baklava.
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