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Julie & Julia
La he visto, cómo no. A estas alturas, no veo que sea necesario contar quienes son las dos protagonistas del filme. Esta es la Julia Child real, versión wikipedia.
Y este es el blog de Julie Powell , en el que narró su experiencia de cocinar en un año todas las recetas del libro de Julia Child. He empezado a leer el blog y me ha cautivado, pero de momento, lo que leo tiene muchas diferencias de matiz y de enfoque con el personaje que he visto en el cine. ¿Cosas del la traducción o del doblaje? ¿la inevitable simplificación que requiere meter lo que sea en dos horas? Quien sabe. Tengo la intención de leerme todo el blog así que ya lo sabré.
Foto del la cocina de Julia Child expuesta en el National Museum of American History en Washington. (Wikipedia).
Me dicen de broma al salir del cine que es mi biografía y pregunto ¿cual de las dos? Porque no lo sé. El hecho de cocinar o incluso de tener un blog no hizo que me sintiera particularmente identificada con ninguna de las dos julias. Sí que sintonicé con mucho de lo que se cuenta sobre el hecho de cocinar, lo que significa a veces, y con ciertas experiencias de los personajes. El afán de aprender de Julia, por ejemplo. Me vi reflejada en ese querer aprenderlo todo, en su no dejarse encerrar en las limitaciones del ama de casa, o en mi caso cuando empecé, de la niña que hace bizcochos, o de aficionada un poquito gourmet. Admiré la energía y la alegría con que se pone a cocinar, esa especie de decisión “contra el mundo” que la anima a no rendirse: “nunca hay que disculparse si algo sale mal”. Como dice Julie Powell -la verdadera- en su blog “Ella (Julia Child) quiere que recuerdes que eres humana, y como tal, estás investida del derecho más básico de todos los derechos humanos, el derecho a comer bien y a disfrutar de la vida”
Yo disfruté con el protagonismo de la cocina francesa más clásica. En eso, como si fuera americana, del mismito Wisconsin oye: empiezan con las vistas de París y me hablan de la beurre blanc y ya se me pone una sonrisota boba. Es de justicia dar a cada uno lo suyo y en esto de la comida, la France ha aportado mucho a la humanidad. Yo desde luego les doy a los franceses el reconocimiento que merecen. En este caso, la cocina francesa aporta una conmovedora nostalgia bajo la forma de recetas que representan una manera de vivir que desaparece. Grandes recetas que debes conocer y practicar no sea que de repente te veas inmerso en alguna mentira. Como por ejemplo creerte que cocinar es combinar en cinco minutos cuatro pijadas de la tienda de delicatessen. Bellas y clásicas recetas, símbolo de cultura y sencillo disfrute de la vida, y que ponen de manifiesto las frustrantes contradicciones de una época como la nuestra en la que se puede ir al cine a emocionarse con elaboraciones y platos que probablemente no se cocinarán ni se degustarán jamás. Aunque las ventas del libro de Julia Child por lo visto se han disparado y los blogs de cocina tienen millones de lectores, en Estados Unidos no se cocina, o se cocina poco, en general. Pero eso sí, se suspira por el estilo europeo, mucho más relajado, de vivir.
Me gustó también el modo en que la película refleja la alegría de la cocina, del mercado, la felicidad simple de cortar, amasar, rellenar… La pura materialidad de la cocina se abre paso. En medio de una vida diaria poco gratificante para cualquiera de los dos personajes, surge arrolladoramente la cocina. Cocinar es situarnos frente al hecho mismo de la supervivencia como individuos, frente a la forma concreta que tiene cada uno de arreglárselas para no morirse. Va por épocas, y va por gentes. Por una parte es brutal, y por otra, podemos apreciar los siglos de trabajo en el complicado revestimiento de ese simple hecho con un conglomerado de arte y sensibilidad. Maneras de no morirse de hambre, ni de aburrimiento.
Quizá la escena que más me gustó fue la de la editora llevándose el original del libro de Julia a su casa y preparándose su buen boeuf bourguignon. La buena cocina cautiva, brinda una sencilla pero aplastante felicidad. Como el vino tinto que le salta de la cazuela a la entusiasmada editora cubriendo la receta de una rociada granate en un alegre símbolo de vida y autenticidad. Cocina, grandes y nobles recetas, ingredientes puros y abundantes, frente a tiquismiquis posmodernos, frente a comida basura ingerida frente al televisor para compensar una vida no vivida. Quizá no sea este un planteamiento en el que todos coincidan, pero a mí es una perspectiva que me atrae. Julie & Julia pone mucho énfasis en el hecho físico de cocinar y comer, y puede que sea lo correcto. Dejémonos de filosofías. Uno de los mensajes que lanza es que la cocina es terapéutica, que frente a los problemas que te traiga la vida, tú te pongas a cocinar en serio, por las buenas, sin contar calorías ni vitaminas, sin posponerlo más. Y cómo no. Hay más sabiduría en una buena olla de cocido que en cuarenta tratados de nutrición o de autoayuda. Habrá quien lo niegue, pero no seré yo.































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15 comentarios a → Julie & Julia
carmen rico cots • 27 . 11 . 2009 • 9:19
Una vez mas has puesto palabras a mis pensamientos y opniniones, que además comparto prácticamente en su totalidad contigo.
La peli aún lo la he visto, eso es lo primero que tengo que hacer.
Creo que una de las cosas mas bellas de la gastronomía, es una cocina limpia con las manos de la cocinera/o amasando, cortando verduras, rellenando, dando vueltas y vueltas al guiso, probando de sal, para mi eso ya constituye un espectáculo, cuando veo a esas personas inmersos en su trabajo, que la mayoría de las veces lo hacen pensando en la felicidad del que se lo va a comer, me quedo embobada.
Y sobre la comida francesa también soy de las que opino , que han sido ellos ellos los que han abierto las puertas de la pasión culinaria al resto del mundo y los que han acuñado nombre a las recetas mas afamadas. Pero ahora en la actualidad -para mi- están trasnochados, inmovilizados, esas recetas con tantísimos ingredientes que antes nos dejaban con la boca abierta, ahora no las queremos ni ver. Nosotros enseñamos con orgullo nuestra materia prima que sobresalga en el plato, ellos la siguen camuflando bajo salsas, como el pescado, que se lo “cargan”. En cambio he de decir, que para las ensaladas siguen siendo unos maestros, en composición y en aliños.
Muy buen artículo, como siempre, Mª Angeles
Un abrazo
Miriam/El invitado de invierno • 27 . 11 . 2009 • 9:34
Pues mira que le estaba tomando manía a la peliculita sin haberla visto, por su ubicuidad en la blogosfera anglosajona… pero igual me has reconciliado con la idea de verla. Y estoy de acuerdo contigo en la cuestión de la cocina francesa, al César lo que es del César: la cocina francesa es maravillosa y, sobre todo, han sabido darla a conocer. Y, como siempre, los americanos ven negocio donde otros no ven nada… nos imaginamos que algún españolito se hiciese rico cocinando todas las recetas de “1080 recetas de cocina” y colgándolas en un blog? Y que se hiciera una película sobre Simone Ortega o sobre Arguiñaño, que es más mediático? Quizá no es comparable, pero hay temas en los que me admiran, en serio.
Carlos Dube • 27 . 11 . 2009 • 9:52
Sobre lo que comenta Carmen, es verdad. El día que se nos conozca por la cultura y la gastronomía en vez de por Benidorm y el TI, habremos dado un paso de gigante y tendremos lo que nos merecemos (rampoco sé si eso será bueno).
Hombre hemos dado pequeños pasos ya (137 estrellas michelín), pero todavía falta mucho camino. ¿Y sabéis lo que me parece más maravilloso de la forma de ser de un español con respecto a la cocina?, pues que el español cuando sale del país curiosea y prueba. Eso significa sólo dos cosas, la primera es esa gran cura de humildad que hacemos cuando lo llevamos a cabo y a la vez tener a nuestras espaldas la mejor cocina del mundo. Y la segunda, el gran bagaje cultutral y gastronómico que tenemos actualmente en nuestras cocinas que sabemos estar abiertos a las formas de cocinar de medio mundo.
Me repatea (como no) que ocurra lo contrario. Que la gente venga a España y se vaya a comer su comida a los restaurantes y franquicias oriundos de su país. Me parece de verdad de paletos, y perdonar la expresión.
Y sobre el tema que nos propones Spoom sobre la película, no puedo opinar porque no la hemos visto aún. La gente la pone a parir, eso ya lo habrás visto o leído, pero quiero verla porque el tema me gusta y después de ver tu artículo, me apetece mucho más.
La cocina es algo increíble, si suipiérais lo que me ha ayudado en algunas etapas de mi vida, entenderíais muchas cosas de las que comentas. Cocinar abarca desde reactivar la mente y ejercitarla a aprender a ser independiente. Y casi siempre con estupendas recompensas.
Que le pregunten a House en el principio de esta nueva temporada.
Un saludo y nos vemos a la vuelta de las vacaciones.
Ana • 27 . 11 . 2009 • 10:25
Hola Mª Angeles!!
La verdad es que creo que con la película pasan dos cosas, o te encanta o la aborreces. Yo todavía no la he visto, por lo que no puedo opinar pero si que se de personas que la han visto y que les ha encantado o que dicen que no pagarían de nuevo por verla… Personalmente, me leo de vez en cuando el blog de Julie, me he comprado el libro en Amazon.com, aunque todavía no me ha llegado…
En cuanto a la cocina francesa, pienso que es el pilar en el que se sustenta la cocina actual. Nuestra cocina no sería lo que es sin las bases de la cocina francase por mucho que nos pese.
Cuando empecé a aficionarme a la cocina, lo hice porque estaba impresionadísima con la cocina creativa, pero después de estar unos 6 meses intentado aprender nuevas técnicas me di cuenta que tenía que empezar por el principio, por lo básico.
Y en ello estoy, y me queda mucho por aprender… pero no me importa.
Besos!
M. Ángeles (Spoom) • 27 . 11 . 2009 • 17:56
Hola amigos, como siempre vuestros comentarios interesantísimos y dan para mucha discusión y de la buena.
Empecemos por la película: ni cuando fui a verla ni hasta ahora sabía que la habían puesto verde….vaya, a lo mejor no hubiera ido. A mí me gustó porque me gusta el tema y como dice Carmen, ya ver a alguien cocinando es un espectáculo. Los comentarios que he puesto son reflexiones mías sobre lo que vi, ya que al salir del cine te quedas con un regusto de superficialidad, de que no han terminado de contarlo todo a fondo. De hecho, el blog de Julie explica muchas cosas que no lo están suficientemente en la pantalla.
Otra cosa que no me gustó, aunque sea una tontería, es que comen faltal, haciendo ruido, hablando con la boca llena…
Cocina francesa: hablo de cocina francesa y os vais corriendo a la española… jaja. Fuera complejos, hombre. Yo me alegro muchísimo de que existan y de todo lo que han hecho en este campo y si son un poco chauvinistas, prefiero evitar por mi parte ese error. Los españoles salen por ahí y prueban cosas, por supuesto. Pero los primeros que empezaron a aligerar salsas y cocciones, a reclamar el producto fresco y de temporada, y a viajar y a incorporar elementos de fuera (orientales especialmente, tan de moda ahora) fueron los de la “nouvelle cuisine”. No es vuestro caso, pero aquí se ignora frecuentemente el importantísimo papel que ese movimiento ha tenido y tiene en lo que estamos comiendo. Muchos creen que No existe nadie después de Bocuse, pero hay recetas actuales, de ayer mismo, de cocineros españoles famosos que se basan en ideas de gente como Robuchon de hace veinte años. Y me refiero a cosas muy concretas. No me parece que ni Bras, ni Troisgros, por citar los que primero se me vienen a la mente estén anquilosados!
El pescado no sé si se lo cargarán, pero el otro día hice unas truchas de lo más clásico: escalfadas con una salsa de mantequilla blanca a las hierbas y bueno, de poner los ojos en blanco…. buenísimas. Poquita salsa, eso sí.
Bueno, lo que quiero decir es que lo de los franceses no es todo marketing, como muchos quieren creer por aquí.
En cocina, como en todo, el tiempo valida las cosas. Hay caminos que llevan a vías muertas y otros que son fecundos. Aquí estamos de maravilla gastronómicamente hablando, el nivel es realmente apabullante. Me encantaría que alguna vez la cocina española fuera considerada no solamente la mejor, sino básica a nivel mundial, pero eso solo el tiempo lo dirá.
Quería seguir comentando pero me tengo que ir, a ver si sigo luego…
Besos!!!
Ivana • 30 . 11 . 2009 • 8:16
Yo fui a ver la película y me gustó, tenía puntos super divertidos y para nada se me hizo eterna, pero he de reconocer que al salir mucha gente la criticaba, no iba con ninguna idea preconcebida de la peli, asi que me deje llevar y pasé un ratito agradable, el ver la pasión, la dedicación, el buen comer… me hizo salir de la sala con ganas de remangarme y ponerme a cocinar un boeuf bourguignon, espero encontrar la receta prontito y ponerme manos a la obra!
La parte francesa fue la que más me gustó, pero es que Francia es mucha Francia!
besitos y me ha encantado leer tu aportación de la película!
M. Ángeles (Spoom) • 30 . 11 . 2009 • 14:20
Hola Ivana, desde luego, a mí también me entraron ganas de cocinar cuando la vi!
Pero efectivamente, puede resultar aburrida para gente que no es aficionada a estas cosas. Aye me preguntaron si merecía la pena ir a verla y dije: si no te gusta cocinar, no.
¡Besos!
carmen rico cots • 04 . 12 . 2009 • 13:52
http://www.elconfidencial.com/cuaderno-matoses/metaforas-madrid-mercado-chamartin-20091204.html
Aqui estoy de nuevo Mª Angeles, leyendo hoy este artículo me he acordado de ti y de la aficion que compartimos por el Mercado de Chamartín. Ahí descubrí -gracias a ti- “Au bon fromage” con esos quesos tan buenos y la mantequillla d´Isigny tan dificil de encontrar!!
Un beso!!!
zerogluten • 04 . 12 . 2009 • 18:08
Pues yo salgo a comer mañana con dos amigas blogueras, aunque no de gastronomía y pensabamos ir al cine a verla despues del café, pero aquí ya la han quitado de cartelera. Una pena, porque nos apetecía mucho.
Estoy absolutamente de acuerdo con Miriam y creo que a los franceses hay que darles lo que hay que darles, pero los americanos me admiran también en determinadas cosas.
Me quedo con las ganas, pero la veré!
Besitos sin gluten.
M. Ángeles (Spoom) • 09 . 12 . 2009 • 13:28
Hola Carmen,qué divertido el enlace. Justo en los puestos que compro yo, menos en los de carne. Añadiría que en Ernesto se comprar también pescados normales a precios normales (bueno, un poco más normales en otras), pero de una calidad y frescura impresionantes.
Me imagino que muchos blogueros estamos a veces comprando en el mismo sitio sin reconocernos, qué gracia.
Zerogluten, es verdad que los americanos también son dignos de admiración en ciertas cosas, aunque gastronómicamente no sé no se´…
Besos!!
Alejandra Mireles • 21 . 12 . 2009 • 5:30
Mi mama y yo acabamos de terminar de ver la pelicula y a mi en lo personal me gusto mucho. A mi mama por otra parte le parecio aburrida pero el final la motivo tanto que ahora quiere leer el libro. Es por eso que me atrevo a escribir este comentario. Estaba buscando el libro en internet en español y no lo encontre. Alguien me podria confirmar si es correcto que no esta el libro Julie and Julia: my year of cooking dangerously en español.
Gracias..
Eugenia Gomez • 11 . 01 . 2010 • 22:01
Hola
Vi la pelicula y me encanto ya que me encanta cocinar. Quisiera saber que es lo que Julie esta cocinando cuando con pan cuando Eric le propone que haga el blog?
Gracias.
M. Ángeles (Spoom) • 13 . 01 . 2010 • 8:47
Hola Alejandra, creo que no, que no está editado en español.
Hola Eugenia, me acuerdo de la escena, hay que ver cómo comían, pero no me acuerdo de qué era en concreto lo que cocinó. Lo siento…!
Un abrazo
Maité • 14 . 01 . 2010 • 1:00
Hola a tod@s,
Yo vi la película nada más se estrenó, y me encantó.
Al llegar a casa busqué quién era Julia Child, y me topé con el blog de Julie. Era emocionante encontrar en el mundo real lo que has visto en una peli, así que seguí buscando… y empecé a encontrar (a parte de varias alabanzas) también duras críticas a Julie, que me sorprendieron.
Vi un par de entrevistas que le habían hecho en televisión, en un programa de libros, y leí una entrevista de una revista. Y entonces entendí las críticas.
En mi opinión es una película que endulza la realidad, y sobretodo a Julie. Cuando la descubres “en persona” ves que tiene poco interés por la cocina, que tiene un vago saber estar, y poca elegancia, y que lo único que le interesa de todo esto es poder hacer otros libros (que no sean de cocina dicho sea de paso)
En fin, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Aún así, recomiendo ver esta la peli aunque sea un poco “dulzona”
Por cierto, yo ya he visto el libro en las librerías, en español. Así que no tiene que ser difícil encontrarlo.
Un saludo
nathalia campos • 09 . 05 . 2010 • 18:52
anoche vi la pelicula con mi mama , a mi me fascino tanto como cocinar , en mis ratos libres siempre estoy haciendo algo para experimentar…y creo que el arte de cocinar se basa en hacerlo con amor y con muchas ganas, es algo que a mi me resulta relajante y me hace olvidar de los problemas diarios!!! entrar a la cocina es entrar en una terapia de relax …a las amantes de la cocina les recomiendo que la vean ..a mi mama le sirvio porq en un momento julie dice: que nunca debemos justificarnos si creemos que algo no salio como esperabamos y mas que nada no olvidemos que es bueno divertirnos en la cocina !!! un beso
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