24 05 07
Comida blanca
Hace poco me hicieron una pregunta completamente idiota. Como suele suceder con estas bobadas, no sé qué pasa, pero al final dan para un buen rato.
Atención, que voy con la pregunta:
Si te tuvieras que llevar a una isla desierta comida de un solo color ¿qué color elegirías? Por supuesto que cada uno de los presentes en ese momento se pide un color y lo defiende como si fuera su mismísima madre.
El verde parecía bueno en principio. Muchos se lanzan a la clorofila sin pensárselo demasiado (o pensando deamsiado en la fibra, las vitaminas y esas cosas) y luego se dan cuenta de que no pueden comer casi de nada. El rojo no está mal. Entran el jamón y el vino, lo que no es poca cosa. Bastantes frutas, aunque en cuanto a hortalizas, … tomates (caramba, este es un fichaje de peso, junto con el vinito y el jamón, desde luego es como para pensárselo), además de pimientos, y con un poco de manga ancha, remolacha… También entran legumbres como la alubia roja. Y por supuesto el carpaccio. Pero no sé por qué, los del rojo al cabo de un rato de imaginarse comiendo chuletones muy crudos con pimientos y empujando con vino tinto, empiezan a virar hacia el marrón. No sé qué le verán. A mí de marrón no se me vienen a la memoria más que coco y kiwi… o garbanzos… Bueno, no, también hay setas, huevos morenos, piña, tostadas, miel.
Pero, vamos a ver si nos aclaramos, si has elegido el marrón, sólo puedes comerte la parte marrón de las cosas o sea la cáscara (o las partes pochas).
No, no, lo mejor es quitar lo de colores y comerse lo de dentro que muchas veces es… ¡¡¡blanco!!! Sí, claro, blanco. Ese es el color que yo elijo. A pesar de que suponga una especie de traición hacia mi propio blog.

Estoy completamente convencida de que es el color que permite más variedad de alimentos. Y como esto es una cosa muy seria, lo defenderé con los argumentos y pruebas que sean necesarios!
De momento una pequeña lista: harina, pan (nada menos), pasta, arroz, leche, yogur, muchos quesos, alubias blancas, puerros, cebollas, ajos, patatas y yucas, nabos, pescado blanco, ¡espárragos!, algunas setas, coliflor, pencas de acelga, endibias y corazones de lechuga, mazanas, melón, chirimoyas, plátanos (todos estos por dentro)… y AGUA. Lo siento, pero los que elijan otros colores no pueden beber agua. Ja, ja.
Pero mi gran elección, tan sabia y tan requetepensada, tiene dos pequeños (?) problemas: el aceite (ay), que aunque los haya blancuchos, a ver quien los quiere. Y el vino (ay). Me pregunto si quizá el vino blanco aunque no sea en realidad blanco, blanco del todo, estaría permitido. Y pudiera ser que sí, pero lo que es el tinto…
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1 Comentario »
Queso en abundancia « Carpaccio • 14 . 06 . 2007 • 15:25
[...] en abundancia Jump to Comments Hace poco contaba aquí la absurda discusión sobre los colores de la comida. Quiero dejar hoy bien claro que si no existieran quesos blancos, jamás hubiera elegido ese color. [...]
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