01 03 10
Playas y paisajes gallegos. Viento, lluvia, mar, las olas que rompen con más furia lejos del verano, la niebla, las calles de Vigo. Y en este paisaje impresionante y entrañable: crÃmenes y misterios que investiga el inspector Leo Caldas.
22 01 10

HacÃa bastante que no subÃa uno de mis caracterÃsticos resúmenes sobre algún alimento. Ya era hora de volver a ello, y en este caso además porque el brécol (o brócoli) merece la pena. En España se ha hecho popular hace relativamente poco tiempo y es una verdura muy interesante, tanto por sus propiedades nutricionales, como gastronómicas. Más suave de sabor que la coliflor y con una textura más crujiente, se aparta un poco del sabor pronunciado de su familia, las coles, para acercarse al espárrago verde. Y en cuanto a propiedades nutricionales, es un cóctel de vitaminas y minerales a bajas calorÃas que hay que considerar.
16 01 10

Hay vicios más confesables que otros. Arrasar con las secciones gastronómicas de las librerÃas es bastante confesable. Pero vicio, lo es, y trato de controlarlo para evitar males mayores (la ruina total, que me echen de casa, que se hunda el piso…) Si las librerÃas son de viejo, es más confesable aún y hasta queda simpático. Y si además te encuentras en una famosa, divertida y estupenda librerÃa nada menos que en el ultrapijÃsimo Boston, puede y debe confesarse que me tuvieron que sacar a rastras de ella. No es que quede simpático, es que queda la mar de bien y encima es un ejemplo de entrega a la causa gastronómica.
10 01 10

“EscribÃa todas las mañanas. Pero sin horario alguno. Nunca. Excepto en lo que se refiere a la cocina. SabÃa cuándo habÃa que ir para que tal cosa hirviera o tal otra no se quemara.”
Marguerite Duras: Escribir (1993)
23 12 09
Leemos libros, pasa el tiempo y nos quedamos con pinceladas, a veces geniales, quizá con un tÃtulo, un nombre. Puedes decir que sÃ, que lo has leÃdo, recuerdas que te gustó, el contenido vagamente, lo justo para hilvanar un par de frases si sale el tema. Hasta que un dÃa te apetece volverlo a coger y de pronto recuerdas.
Eso fue lo que me pasó con “Alice o el piano de los ángeles - Cuento gastronómico” de la jurista y gastrónoma francesa Odile Godard. Me me gusta saber que estos escritores gastronómicos vienen del mundo del Derecho. Pienso también en Juan Perucho, juez él, y me intento apuntar mentalmente a esa estirpe jurÃdico-gastronómica, soñar es gratis. El libro de Godard se editó en español en 2001, asà que supongo que lo leà por esas fechas. La relectura ocho años después mereció la pena.